Breve historia de lo Qom

Las artesanas Qom (que los criollos mal llamamos Tobas, término que de todos modos hoy han resignificado) de Santa Fe migraron de Chaco en distintas olas desde fines de los años 80.

En muchos casos, las mujeres son cabeza de las economías familiares y se sustentan principalmente a través de la venta de artesanías. Esas artesanías son nada más y nada menos que la cestería qom. Elaborada a partir del tejido de palma caranday -una fibra vegetal originaria de Chaco-, la artesanía de este pueblo configura un símbolo reconocible a lo largo de todo el país, gracias a que en los distintos procesos migratorios las comunidades han continuado la práctica de este oficio milenario.

El hecho de que los Qom se hayan ido de su territorio de origen, y se hayan asentado en otras ciudades, está lejos de haber conducido a una ruptura de sus raíces. Por el contrario, han sabido fortalecerse como pueblos pudieron recrear su identidad como indígenas urbanos, y mantener vigente y contemporánea su producción estética y de sentido.

El tejido qom cambia con la historia de su pueblo, y al mismo tiempo afirma su identidad colectiva. Resulta fácil reconocer piezas de tejido qom, incluso si se han hecho en distintos lugares y momentos de la historia.

La lógica constructiva de los objetos qom podría compararse con la del diálogo. En el proceso de tejido las artesanas parten con una idea preconcebida a la que se opone como una fuerza contraria la forma y la textura de la palma. El fruto de esa negociación son los objetos, que se “piensan mientras se hacen”. Por eso cada artesana teje cada objeto con su propio lenguaje.

Muchas artesanas encuentran esta tarea gratificante, pero con frecuencia se enfrentan al desprecio de los criollos que no logran percibir el valor intrínseco y estético de esos productos.

En el último tiempo, a partir de distintas iniciativas de colectivos a lo largo de todo el país, muchas artesanas han podido nuclear y ofrecer su trabajo de forma conjunta y colaborativa. Gracias a esto, clientes de distintas partes del territorio pueden adquirir productos qom, y las artesanas perciben un precio y un trato justos. Además, aquellas que no disfrutan de practicar el comercio ambulante –forma bajo la cual habitúan ofrecer sus productos-, hoy pueden elegir vender sus artesanías bajo la modalidad que prefieran.

En Santa Fe, la organización que lleva a cabo esta tarea es QomAlphi.

Tesina Carrera de Diseño Industrial, Universidad del Litoral.

Milagros Trucco, Diseñadora Industrial. [email protected]

Clara Bolzico, Diseñadora Industrial. [email protected]

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